lunes, 28 de marzo de 2011

CONCLUSIÓN

Cuando los rayos X penetran en el cuerpo humano, se absorbe gran parte de la energía radiactiva. No obstante, sólo el 1% aproximadamente de la energía atraviesa el cuerpo del paciente e impresiona la pantalla fluorescente. La dosis de radiación absorbida supone la cantidad de energía radiante que se absorbe por unidad de masa, en este caso los tejidos.
Cuando los fotones de rayos X bombardean la materia ponen en movimiento electrones muy veloces cuya energía llega a ser igual a la de los fotones. Estos electrones ionizan y excitan a los átomos de la materia que absorbió la radiación, y rompen los enlaces moleculares. Generalmente cada electrón produce miles de estas atómicas y moleculares. Sin embargo, debido a la enorme cantidad de moléculas de cada célula, es muy pequeña la proporción de átomos y moléculas desligadas. Por ejemplo, en el agua 1 rad sólo ioniza 2 átomos de cada 100,000 millones. Es más probable  que se dañen las grandes moléculas, como las de DNA, pero aun es excepcional. La acción de 1 solo rad sobre una célula es muy improbable que la destruya. Los tejidos irradiados con dosis bajas no muestran un efecto morfológico evidente. No obstante, tras la radiación de pocos rads se han observado in vitro efectos dañinos en los cromosomas de una mínima fracción de algunas células. Así, la significación de las dosis bajas de rayos X se basa en la multiplicación biológica, a largo plazo, de los cambios de los caracteres celulares que suceden rara vez.

Con lo anterior se llega a la conclusión de dar a conocer todos aquellos aparatos que sirven para determinar dichas enfermedades con un resultado más eficaz. Al hombre le ha sido de gran utilidad, ya que con el diagnóstico para saber qué es lo que sucede en el cuerpo humano, y la facilidad que éstos equipos le proporcionan, dan más resultados en específico de resolver las dudas que surgieron de dicha enfermedad. También fue conocido que la radiación inducía leucemia, hoy se acepta como una probabilidad real, no obstante, hay cierta evidencia de que la leucemia y otros procesos malignos pueden aparecer después del nacimiento, previa exposición fetal a dosis bajas de radiación.
No es recomendable que una persona se exponga a la radiación varias veces, ya que si puede producir estragos en el organismo. Solamente si es necesario, dejando pasar un determinado periodo de tiempo.

Antes cuando se quería saber sobre el padecimiento de alguna persona era muy difícil ya que no se conocía precisamente que era lo que tenia. Hoy, gracias a diversos procedimientos y técnicas derivados de la imagenología esto resulta más sencillo. La imagenología en apoyo a la medicina es de gran ayuda para el diagnostico efectivo de enfermedades, para su conocimiento y tratamiento por medio de las imágenes obtenidas en las distintas técnicas.